San Jerónimo

San Jerónimo
Juan Dó, San Jerónimo meditando con una calavera, Whitfield Fine Arts Gallery, Londres.

martes, 21 de octubre de 2014

ESFUERZO, TRIUNFO, VIDA. (Palabras para mi hermana el día de su graduación como médica)



La vida es compleja. Definirla es difícil.

Desde un punto de vista Darwiniano, es decir objetivo y natural, la vida es competencia. “Solo sobreviven los más aptos.” Algo similar ocurre en nuestras sociedades. Las oportunidades del rico no son las mismas que las del pobre. El primer precepto del Budismo reza: “la vida es sufrimiento.” Es decir que debemos aprender que no siempre conseguimos o conservamos lo que queremos. Desde una perspectiva arcaica, como la antigua mitología griega, la vida es destino. Solo los dioses saben lo que nos espera. Fue la tragedia que tuvo que soportar Edipo. Desde la perspectiva cristiana, católica o protestante, la vida es un don de Dios. YHVH, “el que es”, es el dueño de la vida y nos deja a nuestro albedrío, pero de vez en vez decide sobre nosotros. Fue la prueba que tuvo que soportar Job. Diferentes perspectivas para tratar de definir algo complejo y sin embargo, la humanidad no se pone de acuerdo en definirla, es difícil hacerlo.

Igual de complejo es el ser humano. Comprenderlo es difícil. El Ser humano es tan misterioso que al igual que la vida, es difícil definirlo. Es un entramado de biología, cultura, pensamiento, sexualidad, lenguaje, religiosidad, cognición, moralidad y mucho más… En su complejidad el ser humano es el único que se propone metas y trata de alcanzarlas. El hombre es un ser incompleto que anda en busca de sí mismo y se persigue de manera constante. No es el que es sino el que se propone. Las plantas son lo que son. Los animales son lo que son. Los humanos no son lo que son sino lo que quieren llegar a ser. El árbol de Mango no puede dar Peras. Está en su naturaleza dar Mangos. La hormiga no puede ser otra cosa que una hormiga. Está en su naturaleza ser hormiga. El niño nace sin conocimiento alguno de la vida pero puede convertirse en médico, está en su naturaleza la capacidad de escoger.

Como individuos ponemos metas y trazamos caminos para llegar a ellas. El trayecto está lleno de trabas, obstáculos, percances. Solo los tenaces logran el objetivo. Los débiles se retiran, desvían el camino o permiten que la vida los lleve, como las aguas del rio que llevan sobre si la rama que cayó del árbol.

Hoy estamos presenciando el triunfo colectivo e individual. Triunfo colectivo ya que es producto del esfuerzo de una familia (Jaime y Sara, los padres; Nohemí, la tía; Jaime y César, los hermanos), familia que a ha logrado seguir unida, a pesar de las dificultades originadas por lo casual y lo causal, y las distancias, humanas y divinas. Triunfo Individual, ya que Sara Ramírez, la niña, la mona, se ha esforzado para alcanzar su sueño: ser Médico. Noches de trasnocho, días de soledad y exploraciones de caminos alternos quedaron atrás, su sueño, hoy es una realidad. Mañana comienza un nuevo camino, ejercer la profesión; una nueva meta, servir a las personas; una nueva batalla, derrotar las enfermedades. Celebremos el esfuerzo, celebremos el triunfo, celebremos la vida. 

Felicidades.


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