San Jerónimo

San Jerónimo
Juan Dó, San Jerónimo meditando con una calavera, Whitfield Fine Arts Gallery, Londres.

lunes, 17 de agosto de 2015

BASURA




¡Cuanta basura hay en mí que no necesito!....


Intento que mi mente sea un ducto que transporta agua cristalina y siento que es una cloaca llena de inmundicia. 


En realidad  ¿Qué vale la pena?....


la Verdad, la Bondad, la Belleza......





Embriágate de aire, de luz y de rosas...

... y pide a la augusta serena belleza, 


te muestre su imagen en todas las cosas.

Ricardo Nieto, poeta colombiano.


domingo, 16 de agosto de 2015

Como fluye el tiempo




Traída por el viento, la araña es depositada con suavidad, sobre las hojas entre las ramas del árbol.

Con una lentitud geométrica perfecta, teje los límites que separan la vida de la muerte.

A sus espaldas el río fluye como fluye el tiempo.... a su ritmo y sin afán.

La araña armoniza con el río y espera paciente en el centro de la red.




El tiempo fluye, el río pasa, la araña espera...




El cuadro es maravilloso. Natura ha pintado un bello paisaje. Río, árboles, araña, red.

Cerca de la red vuelan los insectos, la fortuna es complaciente y los perdona. 

La araña sabe esperar.


El tiempo fluye, el río pasa, la araña espera...



Un escarabajo vuela torpe y distraídoSu vuelo es un vaivén entre la vida y la muerte.

La muerte lo favorece. No escapa a su destino. Como un relámpago la araña lo envuelve, lo inyecta, lo acomoda. No tiene prisa, sabe esperar.


El tiempo fluye, el río pasa, la araña espera...





MEMORIAS DEL RÍO SAN JUAN ((Resguardo Indígena Papayo))





Sereno y tranquilo el río avanza...


Va suave, va lento...


Entre las dos orillas, su trasegar armoniza con el tiempo...


Va lento, va calmo...


Tranquilas sus aguas avanzan hacia el mar y su paso lento por la selva concierta con el acorde del trino de las aves y el cantar de las cigarras...


Va lento, va calmo...


Sus aguas se deslizan con lentitud...


Silencioso, sereno...



El rayo de sol arduo y severo refleja su calor sobre su espalda


Y el río sereno, imperturbable, avanza lento y tranquilo hacia el océano...


Llueve, y el aguacero cae sobre la superficie.

La lluvia batalla contra el río y sus gotas intentan penetrar lo más profundo de su ser.



Y él avanza calmo, sereno, imperturbable...



La lluvia no cede y su furia la convierte en una terrible tormenta. 


Arrecia el vendaval.

Las gotas que caen se convierten ahora en cuchillas lastimeras que rompen su espalda.

La superficie del río desaparece y da paso a un salpicar centelleante en el que no se sabe dónde termina la lluvia y donde comienza el río.

Los vientos a su paso arrancan las ramas para golpear con más fuerza.

Epoder del fuego retumba y los rayos que caen cortan los árboles de un solo golpe y estos se desploman provocando un gran oleaje que perturba la superficie.

Todo es caos.

Tormenta que transforma la geografía de la selva. Árboles que crujen al abatirse. Formas que desaparecen.



Y en medio de la tormenta el río avanza hacia el mar...


Lento, calmo...


Sereno, tranquilo...


Sus aguas se desplazan lentamente...



Como si la calma del río impacientara los elementos, el mar se une a la lucha.

Sube la marea y la fuerza del océano es superior.

No hay nada que hacer...

El mar entra, empuja, detiene, devuelve...



El río sabe esperar...


Detiene su camino, vuelve hacia atrás...


No lucha contra la fuerza del océano...


Armoniza con ella.


Y en ese instante da un espectáculo maravilloso...


El río corre al revés.


No baja...


sube... 


No va... 


viene...



El mar, al ver que el río no lucha, desiste.

Deja que siga su camino.



Y el río pasa lento...


Calmo, tranquilo... 



Imperturbable por entre el sonoro silencio de la selva...


Armoniza con el tiempo...


Fluye con el trino de las aves...


Avanza con el cantar de las cigarras...