Traída por el viento, la araña es depositada con suavidad,
sobre las hojas entre las ramas del árbol.
Con una lentitud geométrica perfecta, teje los límites que
separan la vida de la muerte.
A sus espaldas el río fluye como fluye el tiempo.... a su ritmo y sin afán.
La araña armoniza con el río y espera paciente en el centro de la red.
El tiempo fluye, el río pasa, la araña espera...
El cuadro es maravilloso. Natura ha pintado un bello paisaje.
Río, árboles, araña, red.
Cerca de la red vuelan los insectos, la fortuna es
complaciente y los perdona.
La araña sabe esperar.
El tiempo fluye, el río
pasa, la araña espera...
Un escarabajo vuela torpe y distraído. Su vuelo es un vaivén entre la vida y la muerte.
La muerte lo favorece. No escapa a su destino. Como un relámpago la araña lo envuelve, lo inyecta, lo acomoda. No tiene prisa, sabe esperar.
El tiempo fluye, el río
pasa, la araña espera...
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