San Jerónimo

San Jerónimo
Juan Dó, San Jerónimo meditando con una calavera, Whitfield Fine Arts Gallery, Londres.

domingo, 5 de marzo de 2017

LA LUNA Y EL NAUFRAGO





 D. C. O. V.

Se encontraba a mitad del mar, perdido, sin rumbo fijo, sintiendo el oleaje y dejándose llevar por su destino.
En el cielo, reina de la noche, bella como solo ella puede serlo, la luna era feliz observando la tierra en toda su magnitud. Ni el naufrago había reparado en la luna, ni la luna se había percatado de aquel errabundo que entonaba himnos de amor a la noche y se extasiaba con la belleza de las estrellas.
En un momento fortuito cada uno se percató de la existencia del otro. El se prendó de su belleza, ella de su elocuencia. Ella gustaba escuchar en silencio sus letras y verlas coger forma en el nocturno lecho marino. El gustaba escribirle a la hermosa bella luna....  luna mágica.....  salvadora de náufragos perdidos en el alta mar de la existencia.
Ambos decidieron estar uno cerca del otro. Ella ya no necesitaba observar la tierra en toda su magnitud, quiso escucharla en las letras de su amado. El encontró una ruta a puerto seguro siguiendo la estela que ella dejó para él. Halló reposo en una  playa solitaria. Construyó una cabaña y se dedicó a componer bellas letras para la Luna, hermosa y bella Luna.

Desde entonces se dice que la luna se quedó en esa paradisíaca playa y todas las noches el cantor recita letras de amor que compone en el día a su amada Luna, salvadora de náufragos de la existencia.

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